miércoles, 10 de octubre de 2012

ADAPTACIÓN DEL CUENTO


La historia contada en clase, la he adaptado para niños de 2º ciclo de Educación Primaria, aunque también puede ser leída para niños del tercer ciclo, pero yo la he enfocado más bien para segundo ciclo de Primaria.

TODA CLASE DE PIELES


Había una vez un reino muy lejano llamado Castroserna de Abajo, este no era un reino normal, o al menos no ahora. Una bruja de un reino de al lado tenía mucha envidia a la gente de Castroserna de Abajo, eran todos muy listos, guapos, simpáticos y muy sociables con los pueblos de alrededor, un día la bruja, cansada de tener que soportar a los Castrosernianos, decidió hacer un hechizo, este consistió en convertir a todas las personas que estuvieran en el reino en ese momento en pequeños ratoncillos de campo.

Los habitantes de Castroserna se quedaron sorprendidos al ver en que se habían convertido, todo lo que estaba sucediendo era muy raro, los reyes no daban crédito a lo ocurrido. A la bruja la entró el remordimiento y  apiadada de sus pobres vecinos decidió que con este hechizo no tenían que ser ratoncillos todo el tiempo, todo aquel que quisiera podía convertirse en humano siempre que le apeteciera, eso sí, a las 12 de la noche volvería a su estado de roedor.

Al principio todos los habitantes de Castroserna de Abajo se convertían en humanos durante el día y por la noche volvían a ser pequeños roedores...fue pasando el tiempo y se acostumbraron a vivir como ese pequeño animalito, asique decidieron vivir como tal.
***
Los reyes del pueblo eran jóvenes, guapos, se querían mucho, eran muy felices y estaban absolutamente enamorados pero les faltaba una cosa y es tener una hija o un hijo. La renina al cabo de un tiempo se quedó embarazada, y después de 9 meses nació una pequeña ratoncilla preciosa, la reina era la ratita más bonita del lugar, pero su hija radiaba belleza la miraras por donde la miraras, los reyes no podían ser más felices, tenían todo lo que siempre habían deseado, porque el ser humanos o ratones ya no les importaba nada, estaban acostumbrados y vivían muy contentos.

Cuando pasó un tiempo, la reina empezó a tener problemas, porque no superó bien el parto, los dolores eran cada vez más fuertes y el médico le dijo al rey que la reina iba a morir.
El rey se puso muy triste y quiso acompañar a la reina en sus últimos días de vida. El rey le dijo:

-          Siempre te voy a querer, no pienso casarme con nadie, solo cuidare de nuestra pequeña ratoncilla.
La reina le respondió:

-          De ninguna manera, todavía eres muy joven, además eres el rey, tienes que volver a casarte y tener un hijo para que sea el heredero del trono.


Eso sí la reina le puso una condición, era su última voluntad, y fue la siguiente:

-          Ratón, te podrás casar con quién quieras, eso sí tiene que ser más bella que yo.

El rey roto de dolor, le promete a su esposa que así lo haría, que se casaría con alguien ya fuera ratón o persona, pero con la condición de que fuera más bella que ella.

La reina murió y se pusieron todos muy tristes. El rey pasó una temporada muy cabizbajo, no quería hablar con nadie, ni salir a pasear ni trepar por los arbolillos de palacio.

Cuando ya pasó un tiempo, el rey ve que no puede seguir así, así que decide cuidar de su hija y volver a sonreír. La princesita además ha salido un poco rebelde porque ella no quiere vivir como un ratoncillo de campo, a ella le gusta ser un humano, una niña de verdad, asique se pasa el día de arriba abajo jugando ella sola de aquí para allá, y eso le tiene un poco preocupado al rey.

***
Después de 15 años, un día el rey se levantó por la mañana y vio que era el momento de buscar una nueva esposa, para que le diera un heredero y a la vez un hermanito para su hija, eso la mantendría ocupada y así dejaría de convertirse en humana cada dos por tres.

El rey se puso a buscar por todo el reino alguna ratita que fuera más bella que su mujer fallecida, pero la búsqueda fue fallida, no había nadie tan guapa y tan simpática como su difunta esposa.

Al ver que no obtuvo éxito en su búsqueda entre los roedores,  decidió convertirse en humano para poder buscar entre las mujeres humanas. El rey estaba muy nervioso pues hacia mucho que no se convertía en humano. Salió a la calle en búsqueda de una bella dama, pidió a sus nobles que llamaran a princesas de otros reinos…había mujeres guapísimas pero al rey no le convencía ninguna asique la búsqueda volvió a fracasar.

Al volver a casa vio una chiquilla y se quedo perplejo de la belleza que tenía aquella joven, el rey corrió para decírselo a sus ayudantes, pero cuando volvieron aquella joven ya no estaba allí.

Por la noche el rey le contó a su hija lo sucedido:

-          Hija no te vas a creer lo que te voy a contar.

-          Dime padre. - Le respondió ella.

-          He visto hoy a una mujer mucho más bella que tu madre, era preciosa, con un pelo largo dorado, alta, de ojos claros, se parecía mucho a tu madre pero era más guapa si cabe aún.

-          ¡Pero padre!, esa chica de la que usted me habla, ¡soy yo!

El rey se quedó muy sorprendido de lo que acababa de escuchar, pero aunque había visto pocas veces a su hija convertida en humana, sabía que no era ella.

-          No hija mía, tiene tus mismos rasgos, pero se que no eres tu.

-          Me quedo mucho más tranquila. -Le dijo ella.

-          El problema es que cuando he vuelto para hablar con ella ya no estaba. 

-               Y ¿porque tiene tantas ganas de conocer a esa mujer? 

-                  Le hice una promesa a tu madre y es la mujer más guapa que he visto en el mundo. Asique tendré que buscarla y casarme con ella.

La princesa empezó a ver como su padre suspiraba por esa mujer a la que vio, y como a ella la tenía un poco abandonada. Un día le dijo:

- Padre parece que usted se ha olvidado de mi.

- Eso no es así ratita, es solo que estoy muy atareado buscando a esa bella dama.

- Incluso se le olvidó que era mi cumpleaños. - Dijo la princesa con lagrimas en los ojos.

- Eso no puede ser, me siento muy culpable de todo lo sucedido estos días. Lo siento hija. a modo de disculpa como regalo me puedes pedir todo aquello que desees.

- No hace falta padre.

- Hija déjame recompensarte de verdad insisto.

- Está bien, ya que veo que insiste tanto, quiero un vestido tan dorado como el Sol, otro tan plateado como la Luna y el último tan brillante como las Estrellas.

-          Bueno no me supondrá mucho problema, eres pequeñita asique se tardará poco en hacer el vestido.

-          No, no, yo lo quiero para podérmelo poner al ser humana.

-          ¡Pero eso tardare mucho tiempo!

-          No importa esperaré, es eso lo que deseo como regalo de cumpleaños.
-    
       - Ah y también deseo un abrigo que esté hecho con toda clase de pieles de los animales que existan en el planeta.
-

-          ¿De ratón también?

-          No, no vaya a ser que cojáis a algún familiar.

-          Está bien, pero eso también me va a llevar mucho tiempo.


El  rey se puso manos a la obra con ayuda de sus consejeros, capitanes etc. les mandó que se pusieran a buscar por todo el mundo, el hilo de oro más fino que existiese para hacer el vestido tan dorado como el sol y los brillantes más maravilloso del mundo para hacer el vestido tan brillante como las estrellas.
También puso a otros de sus caballeros, militares, consejeros, a buscar pieles de todo tipo de animales (excepto de ratones de campo) para poder hacer el vestido a su hija. Cogieron un trocito de piel de cada animal aunque fuera pequeño, pero si no, no cabrían toda clase de pieles.

Un año después, apareció el padre con el abrigo de toda clase de pieles, era un abrigo enorme, porque aunque era de un cachito de piel de cada animal, había muchos animales en el mundo. El abrigo llegaba hasta los pies, con un vuelo enorme, sus mangas también eran muy anchas, el abrigo tenía una capucha que si se la ponía le tapaba la cara. La princesa quedó encantada con su abrigo, la pareció muy original. también estaban listos sus tres vestidos, eran preciosos.

El padre al darla el regalo la dijo:

-         Con todos estos regalos ¿ya he resuelto mi error?

La princesa se quedó callada y pensó que aunque quería mucho a su padre y había cumplido todas sus peticiones, las cuales ella solo las había hecho para fastidiarle y que le supusiera mucho trabajo poder realizarlas, ya que la costaba perdonarle por haberse olvidado de su cumpleaños. La princesa no podía seguir en el castillo, no se encontraba agusto, no solo porque su padre estuviera distraído pensando en buscar a aquella mujer, si no porque ella estaba creciendo y no tenía con quién jugar, el resto de niños no eran de su estilo, asíque decidió marcharse sin decir nada. Como ya sabemos era una princesita algo revelde.

La princesa recogió sus tres vestidos, el vestido tan dorado como el sol, el vestido tan plateado como la luna y el vestido tan brillante como las estrellas. Al hacerse de día y poder adoptar la forma humana salió corriendo del palacio, pero antes cogió una cadena que le había regalado su madre en ella aparecía una rueda de hámster, una pipa (de comer) dorada, y el anillo de boda de su madre, todo esto ella lo tenía en una cadenita de oro, asique se lo colgó al cuello, cogió el abrigo de toda clase de pieles y se fue al bosque.

Paso varios días escondiéndose, las noches era lo más duro, durante el día tenía aspecto de humana y podía correr y avanzar para que nadie la descubriese, pero por la noche se convertía en un pequeño ratoncillo indefenso, y tenía que ponerse a salvo de cualquier animal peligroso para ella. Se metía en grutas, en los agujerillos de los arboles, pero cualquier lugar era un peligro. Un día estuvo a punto de atraparla un gato que correteaba por el bosque, otro día la rozó la garra de una lechuza que iba en busca de comida, en incluso estuvo a punto de caer en una trampa para ratones.

Un día por la mañana, es decir, tenía el aspecto de princesa, vio a lo lejos como paseaba un príncipe en su caballo blanco, ella se quedó totalmente prendada de ese hombre que vio, al acercarse para verle mejor, hizo un poco de ruido, y el príncipe se giró para ver si veía a alguien, ella por si acaso se tapo con su abrigo de toda clase de pieles.

Cuando el príncipe se alejo, ella le siguió y vio como se metía en su castillo. De repente se dio cuenta de lo lejísimos que estaba de su reino, es más, estaba en el reino de Castroserna de Arriba, allí todos odiaban a los de Castroserna de Abajo, de hecho la bruja del hechizo era de ese reino.

La princesa no podía dejar escapar a ese hombre tan apuesto que había visto en el bosque así que decidió ir a su palacio y hacerse pasar por una cocinera. No tuvo mucho problema para entrar, pues necesitaban personal en la cocina, eso sí la dijeron que se tenía que duchar y limpiar porque esas no eran formas para trabajar en ningún sitio.
***
Los trabajadores la preguntaron por su nombre, pero ella prefirió no decir nada para así evitar sospechas, ya que su padre la estaba buscando. Como no les dijo su nombre, la empezaron a llamar Toda Clase de Pieles, no solo porque se pusiera el abrigo de toda clase de pieles a modo de mandil para no mancharse, si no, porque sus manos tenían un color raro, por unos lados eran color carne pero por otros lados tenían tonalidades diferentes, de color gris, marrón. Esto era porque ella por las noches era un ratoncillo de campo, pero esto no lo sabía nadie ni lo podían saber.

A la princesa no se le daba nada mal esto de ser cocinera, aprendió bastante rápido, pero ella lo que quería era conocer al príncipe poder hablar con él, mirarle a los ojos, poder tomar un café incluso, pero en la posición en la que estaba, y sobre todo convirtiéndose en ratón por las noches era bastante complicado.

Pasó casi un año en el castillo, la princesa tenía ya 19 años y aún ni había cruzado palabra con el príncipe, además cada vez la resultaba más difícil poderse esconder por las noches y que nadie descubriera su secreto.

Pero a los pocos meses el príncipe anunció que buscaba esposa, esta noticia la princesa no sabía si era buena o mala…la búsqueda de la esposa para el príncipe duraría dos días y daría un baile cada noche, de esta manera elegiría quien sería la nueva reina.

Toda Clase de Pieles empieza a pensar como lo puede hacer para conquistar al príncipe, esta es su única y última oportunidad, ya que si no consigue enamorarle, se quedará sin él para siempre.

Cuando es la primera noche del baile, Toda Clase de Pieles le dice al cocinero:

-          Por favor, déjeme subir a ver el baile, que nunca he visto un baile en palacio, me esconderé detrás de la cortina y así no podrán verme.

-          Está bien, en cuanto termines de fregar puedes subir a ver el baile, pero no vengas muy tarde, que hay que prepararle la sopa al príncipe.

-          No se preocupe a las 10 estaré aquí.

Toda Clase de pieles se va corriendo a su habitación, se ducha, se peina y se pone el vestido tan dorado como el sol y se presenta en el baile de palacio. En cuanto el príncipe la vio, le pareció la mujer más bella más radiante y más elegante que había visto nunca. Dejó a todas las demás y se puso a bailar con ella y cuando ella vio que era más o menos hora de irse, porque tenía que cambiarse y ayudar en la cocina asique le dijo al príncipe:

-          Me tengo que ir, me tengo que ir, tengo mucha prisa.

-          Quédate un ratito más. – le dijo él.

-          Lo siento no puedo.

El príncipe por más que intentó retenerla no pudo. Ella se fue a su habitación se puso su abrigo de toda clase de pieles y bajo a las cocinas, el cocinero la regaño un poquito ya que llego algo más tarde de lo que le había dicho, pero no le dio mayor importancia. Eso sí la dijo:

-          Se me ha hecho tarde haciendo tus tareas, asique haz tú la sopa para el príncipe.

-          Está bien, no se preocupe.

Se puso a preparar la sopa para el príncipe, echando todos los ingredientes que se echaban siempre, pero también echo un ingrediente extra, mucho amor y cariño, pero además le echo el colgante con la rueda de hámster dentro de la sopa. El cocinero cuando Toda Clase de Pieles terminó le dijo:

-          Súbele tu la sopa al príncipe, que los criados ya se han ido a dormir.

Ella con su abrigo de toda clase de pieles subió, llamó a la puerta, espero a que el príncipe abriera y cogiera el bol y se marchó corriendo, ya eran las once y media pasadas, la quedaba menos de media hora para convertirse en ratita otra noche más.

El príncipe cuando empezó a comerse la sopa, le pareció que estaba más buena que otros días. Cuando llego al final noto que había una cadena con una rueda de hámster, esto al príncipe le mosqueo un poco, pues pensaba que alguien le estaba vacilando, asique bajo a las cocinas y preguntó:

-          ¿Quién me ha hecho la sopa?

El cocinero que no sabía si tenía que defender a la chica o no, contesto:

-          Yo, yo, he sido yo majestad. ¿Por qué?

-          Por nada tranquilo, es que hoy estaba especialmente buena, solo era eso
-          ¡Ah! Pues me alegro mucho.

-          ¿Seguro que me la hiciste tú?

-          Si, si majestad.

-          Vale, está bien, buenas noches.

-          Buenas noches majestad.

El príncipe prefirió no decir nada del colgante que se había encontrado en su sopa.

***
Llega la segunda noche del baile, y toda Clase de Pieles quiere volver a ir a bailar con el príncipe, asique le vuelve a pedir permiso al cocinero, este la mira un poco raro, pero la final accede.

Esta vez Toda Clase de Pieles, decide ponerse el vestido tan plateado como la luna y el príncipe se queda perplejo otra vez al verla. Vuelven a bailar juntos, cada vez intiman más y están más agusto. Pero Toda Clase de Pieles tiene que irse, ya es muy tarde y no puede perder más tiempo.

Al llegar a la cocina, el cocinero la vuelve a pedir que haga la sopa al príncipe, y cada vez está más mosqueado con ella, pues cada día llega más tarde y cumple menos con sus labores, está como en otra nube.

Esta vez a la sopa le echa la pipa de plata, y sube a llevarle la sopa  al príncipe igual que hizo la noche anterior. Pero el príncipe al abrir la puerta le dice:

-          Entra no te vayas, que vas a esperar aquí mientras yo me lo como.

Toda Clase de Pieles no entiende, porque el príncipe quiere que se quede ahí con el, pero ella con tal de estar al lado de su amado, entra sin decir nada.

Cuando el príncipe acaba de comer toda la sopa se encuentra con el colgante con la pipa plateada y le dice a toda Clase de Pieles:

-          ¿Perdona, tú sabes de quien es esto?

-          No -(contesta la chica dubitativa)

-          ¿Seguro?

-          Si, si seguro, no se eso que es ni de quién podrá ser.

-          Bueno pues nada, muchas gracias buenas noches, se puede marchar ya, que es demasiado tarde.

El príncipe se había fijado en las manos que tenía Toda Clase de Pieles, y después miro las suyas. Ella mientras tanto se fue a todo correr a su habitación pues tan solo le quedaba 5 minutos para convertirse en una ratita presumida.
***

Por fin llega la tercera noche, que es cuando el príncipe tiene que elegir con quién se quiere casar, él está muy nervioso por todo lo que puede suceder esta noche, esta intranquilo y tiene el presentimiento de que esa chica que le tiene tan enamorado quizás esta noche no aparezca.

Son más de las nueve y Toda Clase de Pieles aún ni se ha vestido, el cocinero la ha dicho que hasta que no acabe todo su trabajo no la dejará marchar.

Una vez que termina corre para vestirse y ponerse el vestido más brillante que las estrellas, llega algo tarde el baile comenzó hace más de una hora pero el príncipe está allí esperándola.

Ese día está más guapa que nunca, está preciosa, el príncipe está vez sí que se queda loco de amor de verdad. Nada más verla va hacia ella, no la suelta en toda la noche, bailan ríen, hablan, están muy agusto los dos, en un momento del baile sin que ella se dé cuenta la pone en su dedo un anillo, pero no un anillo normal, si no un anillo que es una rueda de hámster.

Cuando llega su hora, esta vez bastante más tarde que los días anteriores, se va corriendo hacia las cocinas, el príncipe por más que intenta retenerla, ella consigue escapar. El príncipe sonríe y piensa, voy a descubrir quién eres.

Toda Clase de Pieles va corriendo a su habitación se pone su abrigo a modo de mandil, va a la cocina para hacerle la cena al príncipe, y esta vez le echa en la sopa lo último que le quedaba en la cadena el anillo de boda de su madre. Sube a llevarle la cena al príncipe y el príncipe la dice:

-          Pasa por favor, ponte al lado de la chimenea.

El príncipe se va comiendo la sopa muy despacio, y la princesa en un principio se desespera, pues ve que no la va a dar tiempo a huir, y el príncipe va a descubrir que por las noches se convierte en ratón. Pero cuando pasa un rato se queda embelesada mirándole y pierde la noción del tiempo.

El príncipe le pregunta:

-          ¿Tú crees que encontrare hoy algo en la sopa?

-          No lo se majestad.

-          Seguro que encontrare algo.

El príncipe mete la mano y exclama:

-          ¡Anda!, sabía yo, que hoy encontraría algo también. ¿Sabes lo que es esto?

-          No. –Responde a toda prisa la chica.

-          Yo sí. – responde el príncipe.

Entonces la agarra y cuando se va a acercar a ella, algo extraño empieza a pasarles, ya son más de las 12, asique Toda Clase de Pieles comienza a convertirse en un pequeño ratoncillo de campo, pero cuando acaba la trasformación se encuentra con la sorpresa de que el príncipe también es un ratón de campo, los dos se quedan mirando anonadados, más ella que él, porque el príncipe ya sospechaba de que ella se convertía por las noches en ratón.

El príncipe la coge y la dice:

-          Mira el anillo que te he puesto esta noche al bailar.

Ella ve que es un anillo en forma de ruda de hámster. Ahora sí que está más alucinada todavía. No entiende nada.

El príncipe la dice:

-          Esto quiere decir que estamos destinados, y que vas a ser mi mujer.

Ella algo asustada y nerviosa le pregunta:

-          ¿Por qué tu eres un ratón de campo también? el hechizo lo hizo una bruja de tu pueblo ¿Por qué tu también te conviertes en este roedor por las noches?

-          Veras, nadie en palacio sabe lo que me ocurre, ni si quiera la bruja. Mis padres estaban en el comercio de Castroserna de Abajo, cuando la bruja decidió hacer el hechizo, mi madre estaba embarazada de mi, asique a mí también me toco este conjuro…

La princesa estaba asimilando todo lo ocurrido.

Por otro lado con todo el revuelo que se formó por la boda del príncipe de Castroserna de Arriba, el rey de Castroserna de Abajo, el padre de Toda Clase de Pieles, se enteró de que su hija estaba allí, y que había estado en el baile con el príncipe de ese reino, asique al día siguiente decidió ir a buscarla. el rey estaba muy preocupado por su hija, hacía mucho tiempo que no sabía nada de ella.

Cuando fue a entrar en el castillo se encontró con la bruja que había hecho el hechizo, los dos se miraron y el rey se quedó embelesado, todas las brujas que  conocía eran feas, viejas, malolientes y con una verruga en la nariz, aparte de los pies y manos tan grandes que solían tener. Pero esta no, esta bruja era, guapa, no, no, guapa no, guapísima, que digo guapísima, más que guapísima, increíblemente guapa, lo único malo que tenía era que su rencor y envidia la podían. Pero al conocer al rey ella también se quedó sorprendida de cómo la miraba aquel hombre, jamás nadie la había mirado así. después de un rato mirándola  el rey vio que aquella mujer era la misma que vio aquel día hace ya mucho tiempo. Porfín la había encontrado era ella no cabía duda.

Los dos se gustaron mucho, y el rey vio que era más guapa que su mujer fallecida asique como de una boda sale otra, después de que se casaran Toda Clase de Pieles con su hermoso príncipe, se casó también la bruja con el rey. Ambos reinos hicieron las paces y como no, la bruja rompió el hechizo para siempre.

 CAMBIOS EN LA ADAPTACIÓN


Primero comenzar con las cosas que he respetado del cuento contado en clase.
En primer lugar he querido mantener más o menos toda la esencia en sí que tenía el cuento. He respetado el proceso evolutivo de la historia sin alterar nada de orden, a excepción de que el padre pida matrimonio a su hija. También he mantenido las peticiones que hace la princesa a su padre. Este punto me parecía bastante importante mantenerlo pues para mi gusto es la esencia del cuento, los vestidos cada uno de una manera, y el abrigo de toda clase de pieles, de ahí el título del cuento.
Por otro lado he decidido cambiar, algunos rasgos de los personajes, por ejemplo que los personajes principales, se conviertan en ratoncillos de campo me parecía original y que da un toque diferente a la historia, además al ser una historia adaptada para niños, los temas de fantasía, imaginación, aventuras, y el mantenerles la intriga de…¿que pasara? Creo que les gustaría. También he metido un personaje nuevo como es la bruja.
Otro de los cambios ha sido las cosas que le deja su madre al morir. En el texto contado en clase era un colgante con una rueca, una medalla de una virgencita y el anillo de boda de su madre, y en mi adaptación he puesto objetos que tengan que ver con los ratones como es la rueda de hámster, la pipa plateada y el anillo sí que ha sido un objeto que he dejado igual.
Cuando va al bosque en la historia contada en clase, a la princesa la cogen y se la llevan, en mi historia es ella la que decide marcharse porque se ha quedado prendada del príncipe.
En cuanto al cambio que he realizado en la petición de matrimonio, me parecía conveniente hacerlo ya que el incesto es un tema quizás complicado para explicar en clase, por eso en mi historia el rey se enamora de una chica que no es su hija. Por lo tanto la petición de los vestidos no son a causa de la pedida de mano, si no porque al rey se le olvida el cumpleaños de su hija, y esos son los regalos que ella pide como "venganza".

Además he añadido una pequeña introducción que contextualiza la historia que se va a contar, y he variado el final añadiendo que al final el rey también se casa, ya que en la primera historia se me quedaba un poco colgado ese personaje.

1 comentario:

  1. Una adaptación muy original. Creo que te ha quedado un poco larga para 2º ciclo aunque, cuando cuentes el cuento la narración puede agilizarse. Perfecto.

    Dos cuestiones de redacción:
    1- Ten cuidado con el cambio de los tiempos verbales. Escribes en pasado y te pasas al presente varias veces de forma injustificada.
    2. "Así que" es separado y con tilde.

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