jueves, 27 de diciembre de 2012

REFELEXIÓN TEMA II


TEXTOS FOLCLÓRICOS, SELECCIÓN Y ADAPTACIÓN.

Después de todos los descubrimientos en el tema I el II no iba a ser menos y por supuesto no me iba a defraudar, todo lo contrario he seguido aprendiendo multitud de cosas nuevas y desconocidas para mí y por supuesto la mejor  forma de llevarlo al aula.

Este tema me gustó mucho, no solo porque descubrí cosas nuevas si no porque quizás sea el tema que más me ha tele trasportado a mi infancia y del que más conocimientos previos teníamos todos. Fue bonito recordar toda la clase junta los cuentos  folclóricos que más nos gustaban de pequeños, con cuales nos identificábamos más y cuál de las princesas era nuestra favorita. Me sentí niña otra vez.

En primer lugar dejar claro que los textos folclóricos no son cuentos infantiles, al menos en sus inicios no lo eran aunque ahora se haya versionado. Estos cuentos empezaron a trasmitirse hace mucho tiempo de generación en generación oralmente. Antes de comenzar el tema si sabía que muchos de estos cuentos habían sido de tradición oral, lo que no sabía era la denominación a este tipo de cuentos (textos folclóricos) y mucho menos que habían sufrido variaciones. Obviamente no en todos los lados se iba a contar igual, pues al ser de tradición oral cada persona añadiría o quitaría algo del texto, pero jamás me imaginé que por ejemplo Caperucita Roja había surgido por un supuesto acontecimiento real, es decir, que el texto se creó a partir de que una niña muriera a causa de un lobo. Este texto fue cogiendo forma y lo que fue una noticia real acabo siendo un cuento adaptado a la época y a las sociedad en cada momento, hasta tal punto que a día de hoy se han realizado varias versiones tanto en formato libro como en película para niños.

En cada clase descubría una historia nueva con cada cuento y eso me causó bastante interés hasta tal punto de pedir a mi madre el libro de  "Los cuentos de hadas clásicos anotados". María Tatar hace una recopilación de 26 de los cuentos que más gustan a los niños. Podemos leer los cuentos a la vez que tenemos anotaciones sobre cómo eran contados en otros países, o incluso se hacen referencias a las versiones de las películas de Disney, con estas anotaciones comprobamos las múltiples versiones que hay de un mismo cuento y esto es fruto de su transmisión oral. Este libro nos lo enseño la profesora de literatura en el aula y desde el primer momento quedé atrapada él.

Pero no solo tenemos cuentos si no también hemos visto la cantidad de canciones que conocemos como aquel que dice de toda la vida, y la de versiones que hay de las mismas, sin ir más lejos gracias a este tema y hablando con una de mis compañeras de clase descubrí que la canción de”La zapatillas por detrás” es diferente como la cantamos aquí en Madrid a como se canta en Burgos (mi compañera es de esa bonita ciudad).

De pequeña me encantaba saltar a la comba y cantar multitud de canciones, las cuales he descubierto que las he podido cantar gracias a la trasmisión oral. También me gustaba mucho jugar a juegos de palmas donde también había que cantar muchas de estas canciones.

Con este tema he recordado lo bonito que era cuando íbamos al pueblo en familia y todos los días por la noche antes de acostarnos nos poníamos sentados al lado de la lumbre y mi padre o mis abuelos nos contaban multitud de cuentos a mí y a mis primos, algunos de esos cuentos eran, “Garbancito”, Caperucita Roja”, La flor del Virular”, “Los cabritillos”, “Juanito y el lobo” etc. Mi padre solía contarlos como a él se lo habían enseñado los suyos pero sí que es cierto que ahora me he dado cuenta que cambiaba algunas cosas de los cuentos, ya que cuando los contaba mi abuelo me daba más miedo y siempre le decía que el cuento no era así, ahora he visto que si era así el cuento, simplemente era una versión más y dada la época de mi abuelo el me lo contaba como a él se lo habían contado y sin cambiar nada, es decir, no lo adaptaba para niños.

En cuanto al teatro he crecido yendo al Retiro todos los domingos, que nos quedábamos en Madrid, siempre parábamos a ver los títeres de cachiporra, me podía quedar horas sentada mirando el espectáculo. Hoy en día este teatrillo que se monta en el Parque del Retiro sigue teniendo mucho éxito, es como los textos folclóricos va pasando de generación en generación la tradición de ir allí los domingos. También hay muchos teatros que se dedican a hacer teatro para niños es importante llevarles a ver este género, yo no dudo que lo vaya a hacer.

En este tema aparte de divertirnos recordando nuestra infancia también dimos teoría para poder entender mejor todo lo anteriormente comentado. Comenzamos distinguiendo entre Folclore literario y literatura folclórica, el folclore es el conjunto de tradiciones, costumbres canciones etc. de un pueblo, país o región, mientras que la literatura folclórica la conforman esos textos que pertenecen a los tres géneros (poesía, prosa y teatro) y que a su vez conforman la tradición cultural de un pueblo. A veces esa tradición solo la forma una familia o puede que se extienda tanto que se habla de Folclore Universal.

En clase la profesora nos ha contado cuentos folclóricos, como “Blancanieves y los siete bandoleros” o “Toda clase de pieles”  de esta última tuvimos que hacer una adaptación para niños, esta actividad jamás la había realizado y me resulto muy interesante a la par de entretenida. Es importante saber realizar adaptaciones ya que nos vamos a dedicar a trabajar con niños y como ya he dicho los textos folclóricos no estaban escritos para pequeños si no que se contaban para pasar un rato en familia. La adaptación que realicé sobre “toda clase de pieles” se la leí a mis primos y quedaron encantados, es cierto que los más pequeños se cansaron un poco ya que como me comentó la profesora quizás era algo extensa, pero por lo demás les gustó mucho.

He conocido a algunos de los autores que han llevado a los escritos estos cuentos folclóricos e incluso han realizado adaptaciones como: Perrault, Hermanos Grimm, Andersen y otros.

En el tiempo que estuve de prácticas he visto como había niñas que en el recreo jugaban a “las palmas” y cantaban algunas de estas canciones folclóricas, pero bien es cierto que cada vez escasea más este tipo de juegos. Hay una cosa que no varía y es que todos los niños conocen todos estos cuentos clásicos como “Caperucita Roja” “La ratita Presumida” “La bella y la Bestia” la mayoría de veces lo conocen gracias a las películas que ha creado Disney. En mi aula me gustaría enseñarles la importancia de estos cuentos y como han ido pasando de generación en generación que no solo existen porque Disney las ha versionado.

Cuando dimos este tema me dio por buscar en mi casa y vi libros como: “Cuentos dorados”, “Cuentos de siempre” y “Tesoro de cuentos para antes de dormir” todos estos libros contienen varios cuentos folclóricos, algunos de ellos me los volví a leer.

En mi clase de prácticas no tenían ningún libro que recogiera estos cuentos folclóricos y me parece bastante interesante que por lo menos hubiera un libro de este tipo. En mi futura aula no dudare de que al menos haya un libro que recoja los cuentos con  los que todos hemos crecido.

Las generaciones de hoy en día se entretienen más con los juegos electrónicos y  en los colegios no se da tanta importancia a todas estas canciones, cuentos, teatros de cachiporra etc.  Cada vez se está perdiendo más el interés sobre todo lo comentado anteriormente y a mi dado los grandes momentos que me han dado en mi infancia y porque considero que es importante que se conozca todo ello, me gustaría llevarlo a mi aula y hacer que los niños volviera a coger gusto por todas estas canciones, cuentos e incluso podríamos hacer títeres y crear representaciones en clase o inventarnos algún cuento, quizás algún día se convierta en un cuento folclórico mas. 


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